Fuente de los niños

Fuente de los niños, del escultor Mariano Benlliure.

Fuente de los niños en la finca del marqués de Valdecilla, obra del escultor Mariano Benlliure.

Junto a la Casa Blanca se encuentra uno de los elementos más destacados del jardín de la Finca del Marqués de Valdecilla: la Fuente de los niños. Se trata de una obra del escultor Mariano Benlliure (Valencia, 1862-Madrid, 1947), que realizó en 1928 por encargo de la sobrina y heredera del marqués María Luisa Gómez Pelayo, marquesa de Pelayo, para la Finca.

Benlliure había creado entre 1912 y 1914 dos fuentes para decorar las fachadas de su casa y estudio de Madrid, que realizaron en cerámica vidriada, una con policromía y otra blanca, la Fábrica de Ruiz de Luna de Talavera de la Reina. Las dos fuentes reproducían una escena infantil con siete niños que empujan a otro que cae al agua que contiene la pila. La admiración que despertó esta obra hizo que el autor recibiera varios encargos de réplicas con algunas variaciones.

En 1928 cuando la Diputación de Santander le encargó un monumento dedicado a María Luisa González Pelayo, en agradecimiento por la creación de la Maternidad provincial y el Jardín de Infancia, el escultor integró, adosada a su frente, una nueva versión de la Fuente de los niños, en la que la taza es una gran concha que apoya sobre un cisne, todo ello fundido en bronce.

Mariano Benlliure hizo una réplica de la última versión para el monumento santanderino para la Finca del Marqués de Valdecilla. La nueva fuente está formada por un basamento de granito rodeado por una lámina de agua con fondo cerámico, y el conjunto de los ocho niños, la pila-concha y el cisne en cerámica policromada y vidriada, para la que contó también con la colaboración de Ruiz de Luna.